La menstruación no tiene por qué ser dolorosa
Te sientes con las energías en cero, triste, gorda, muy delgada, fea, hermosa, enojada y desdichada entre otras cosas… todas esas emociones juntas en un determinado momento del mes, eso se llama SPM (síndrome pre menstrual).
Si, todas las mujeres experimentan que cuando estan por menstruar el ánimo y humor van a los tumbos. Esto sorprende a los desprevenidos, tiende a desorientar a los hombres y a toda persona pobre y desdichada que se cruce en el camino.
En general los sentimientos más comunes son los de irritabilidad, tristeza, insomnio, ansiedad y depresion, si a este estado alterado de las emociones le agregas escozor vaginal, mal olor, sentirte enchumbada con temor a manchar la ropa, el asiento, la cama, y por si fuera poco te retuerces por el dolor abdominal, te asaltaran las ganas de matar a medio mundo; lo que menos se espera y sorprende son reacciones en forma extrema ante cualquier cosa por insignificante que sea.
Estudios clínicos revelan el creciente aumento del número de mujeres que sufren dolencias crónicas cada vez que se presenta la menstruación (más del 83% de la población femenina mundial). Cada mes, las mujeres en edad fértil experimentan una importante redución de capacidades, plenitud y bienestar. La menstruación dolorosa obliga a hacer enormes esfuerzos en contra de la salud mientras se atienden responsabilidades como estudiantes, profesionales o amas de casa.
El cancer cervical y la infertilidad son apenas dos de las más severas consecuencias de una prolongada experiencia de malestar menstrual. La falsa creencia de que “el malestar por ser común es normal”... “es algo íntimo y no se comenta”... “revelar el malestar es señal de debilidad” ...“en pocos dias se me pasará”..., etc..., hace que las mujeres aguanten y sufran sin saber que “esos síntomas típicos” por muy leves que sean, son mensajes del cuerpo advirtiendo a gritos sobre el deterioro progresivo del aparato reproductor, y que pueden empeorarse hasta convertirse en Trastorno Disfórico PreMenstrual (TDPM).
Científicamente se ha logrado explicar que esta es una anormalidad que sucede porque antes de que te llegue la regla el cuerpo experimenta cambios bruscos en las hormonas y con ello alteraciones de los neurotransmisores químicos que el organismo femenino genera habitualmente de modo que al perder su balance producen notables desequilibrios a nivel psicológico, fisiológico y emocional.
El problema grave y desconcertante radica en que el sistema endocrino, quien es responsable de regular la acción de las hormonas, esta seriamente comprometido, bloqueado e imitado por sustancias químicas sintéticas de elevado valor toxico, con mayor energía molecular y con capacidad para sustituir y modificar el funcionamiento celular hasta degradarlo, atrofiarlo y anularlo.
El deseo incontrolado de crear comodidades artificiales ha sumergido a las mujeres en una total contaminación ambiental y deterioro ecológico. Este fenómeno toxico conocido como “Disrrupción Endocrina” esta siendo considerado por la comunidad científica como el precursor de todas las dolencias y enfermedades, no sólo de la mujer sino de todas las especies vivas presentes y futuras en el planeta.
Disruptores endocrinos, estrógenos ambientales, xenoestrógenos, moduladores endocrinos, ecoestrógenos, hormonas ambientales, compuestos activos hormonalmente, fitoestrógenos. Todos estos términos describen a los “Disruptores Endocrinos”: sustancias químicas que tienen efectos toxicos sobre la salud de un organismo o de su progenie, como consecuencia de alteraciones en la función endocrina.
El término disruptor endocrino –tomado del inglés endocrine disruptor chemical- define un conjunto diverso y heterogéneo de compuestos químicos altamente toxicos capaces de alterar el equilibrio hormonal.
El principal efecto destructivo de los disrruptores endocrinos es impedir el aporte indispensable del oxigeno que necesita la célula para vivir. Esto daña el tejido celular e induce malfunción y deformación (cáncer), envejecimiento prematuro, síndrome premenstrual severo, trastorno disfórico premenstrual agudo, propicia el avance hacia enfermedades degenerativas como artritis severa, Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple y enfermedades cardiovasculares, sólo por nombrar las más comunes.
El doctor Thomas Zoeller, recientemente reportó en la revista Tiroides Journal que “los químicos que proliferan hoy en el medio ambiente y en especial dentro de las casas, escuelas y oficinas, tienen la potencia necesaria para actuar como disrruptores Endocrinos ... Con muy pocas dosis, medidas en partes por billón, pueden alterar e interferir en el funcionamiento de la Tiroides, de la misma forma como ocurre con el resto de las glándulas endocrinas: Páncreas, Hipófisis, Timo, Hipotálamo, Ovarios y Testículos: Si estas glándulas alteran su funcionamiento estaremos presenciando una mutación descontrolada de la humanidad”. Solo la alteración de la tiroides explica los crecientes niveles de depresion, insomnio y sobrepeso.
Estudios clínicos revelan el creciente aumento del número de mujeres que sufren dolencias crónicas cada vez que se presenta la menstruación (más del 83% de la población femenina mundial). Cada mes, las mujeres en edad fértil experimentan una importante redución de capacidades, plenitud y bienestar. La menstruación dolorosa obliga a hacer enormes esfuerzos en contra de la salud mientras se atienden responsabilidades como estudiantes, profesionales o amas de casa.
El cancer cervical y la infertilidad son apenas dos de las más severas consecuencias de una prolongada experiencia de malestar menstrual. La falsa creencia de que “el malestar por ser común es normal”... “es algo íntimo y no se comenta”... “revelar el malestar es señal de debilidad” ...“en pocos dias se me pasará”..., etc..., hace que las mujeres aguanten y sufran sin saber que “esos síntomas típicos” por muy leves que sean, son mensajes del cuerpo advirtiendo a gritos sobre el deterioro progresivo del aparato reproductor, y que pueden empeorarse hasta convertirse en Trastorno Disfórico PreMenstrual (TDPM).
Científicamente se ha logrado explicar que esta es una anormalidad que sucede porque antes de que te llegue la regla el cuerpo experimenta cambios bruscos en las hormonas y con ello alteraciones de los neurotransmisores químicos que el organismo femenino genera habitualmente de modo que al perder su balance producen notables desequilibrios a nivel psicológico, fisiológico y emocional.
El problema grave y desconcertante radica en que el sistema endocrino, quien es responsable de regular la acción de las hormonas, esta seriamente comprometido, bloqueado e imitado por sustancias químicas sintéticas de elevado valor toxico, con mayor energía molecular y con capacidad para sustituir y modificar el funcionamiento celular hasta degradarlo, atrofiarlo y anularlo.
El deseo incontrolado de crear comodidades artificiales ha sumergido a las mujeres en una total contaminación ambiental y deterioro ecológico. Este fenómeno toxico conocido como “Disrrupción Endocrina” esta siendo considerado por la comunidad científica como el precursor de todas las dolencias y enfermedades, no sólo de la mujer sino de todas las especies vivas presentes y futuras en el planeta.
Disruptores endocrinos, estrógenos ambientales, xenoestrógenos, moduladores endocrinos, ecoestrógenos, hormonas ambientales, compuestos activos hormonalmente, fitoestrógenos. Todos estos términos describen a los “Disruptores Endocrinos”: sustancias químicas que tienen efectos toxicos sobre la salud de un organismo o de su progenie, como consecuencia de alteraciones en la función endocrina.
El término disruptor endocrino –tomado del inglés endocrine disruptor chemical- define un conjunto diverso y heterogéneo de compuestos químicos altamente toxicos capaces de alterar el equilibrio hormonal.
El principal efecto destructivo de los disrruptores endocrinos es impedir el aporte indispensable del oxigeno que necesita la célula para vivir. Esto daña el tejido celular e induce malfunción y deformación (cáncer), envejecimiento prematuro, síndrome premenstrual severo, trastorno disfórico premenstrual agudo, propicia el avance hacia enfermedades degenerativas como artritis severa, Alzheimer, Parkinson, esclerosis múltiple y enfermedades cardiovasculares, sólo por nombrar las más comunes.
El doctor Thomas Zoeller, recientemente reportó en la revista Tiroides Journal que “los químicos que proliferan hoy en el medio ambiente y en especial dentro de las casas, escuelas y oficinas, tienen la potencia necesaria para actuar como disrruptores Endocrinos ... Con muy pocas dosis, medidas en partes por billón, pueden alterar e interferir en el funcionamiento de la Tiroides, de la misma forma como ocurre con el resto de las glándulas endocrinas: Páncreas, Hipófisis, Timo, Hipotálamo, Ovarios y Testículos: Si estas glándulas alteran su funcionamiento estaremos presenciando una mutación descontrolada de la humanidad”. Solo la alteración de la tiroides explica los crecientes niveles de depresion, insomnio y sobrepeso.
PROCESO DE DESINTOXICACION
Ya que es inevitable estar expuesto a la contaminación, debemos incorporar nuevas prácticas de cuidado personal, en correspondencia con los riesgos y amenazas tóxicas de los disrruptores endocrinos. Es necesario crear y practicar nuevos hábitos de higiene y nutrición, avanzar junto a nuestros hijos hacia una conciencia ecológica capaz de frenar y revertir este proceso de deterioro global.
Afortunadamente, disponemos de la tecnología para descubrir los riesgos. Más, corresponde a cada quien usar adecuadamente sus recursos para preservar la salud. En este sentido, bien sabemos que el cuerpo humano dispone de seis principales organos desintoxicantes que son: La piel, El Hígado, El Intestino, Los Pulmones y Los Riñones.
La comunidad científica esta de acuerdo en que si estos órganos funcionan adecuadamente los tóxicos pueden ser neutralizados y eliminados del cuerpo. Corresponde a cada quien anticipar riesgos y tomar las medidas pertinentes para evitar enfermedades y promover su bienestar.
La Piel es el órgano más largo del cuerpo humano y tiene la extraordinaria capacidad de descargar toxinas solubles en agua a través de la sudoración.
El Hígado. Es el órgano de mayor volúmen del cuerpo humano. Realmente es el comandante en jefe de la desintoxicación pues su función es procesar y remover toxinas de la sangre.
El instestino recibe los desechos sólidos y los expulsa del cuerpo a través de la evacuación de escretas.
Los Pulmones remueven los residuos del metabolismo como el dioxido de carbono que trae la sangre y los expulsa a través de la respiración.
Los Riñones. Son la fábrica de la orina formada por los productos secundarios del metabolismo corporal -sales, toxinas y agua- que van a parar a la sangre, ensuciándola. Los riñones y el aparato urinario (que incluye los uréteres, la vejiga, la uretra) filtran y eliminan de la sangre esas sustancias de desecho.
En términos de epidemiología el arma más poderosa contra los riesgos de salud es el conocimiento.
La acción resultante debe permitir que cada persona procure por sí misma mejores niveles de bienestar y el aseguramiento de su salud.
Los órganos desintoxicantes deben conservar completa capacidad depurativa, evitando por una parte la ingesta y exposición a los contaminantes y por la otra aprovechando los últimos avances tecnológicos en materia de prevención y neutralización de agentes tóxicos.
La medicina molecular, la ingenieria genética y la biotecnología coinciden en señalar que todas las enfermedades comienzan en las células. Es allí donde se inicia el proceso de deterioro de la salud.
Por eso, mucha de las propuestas de prevención y conservación se enfocan en la célula como punto de partida para la recuperación y mantenimiento del bienestar.
La comunidad científica esta de acuerdo en que si estos órganos funcionan adecuadamente los tóxicos pueden ser neutralizados y eliminados del cuerpo. Corresponde a cada quien anticipar riesgos y tomar las medidas pertinentes para evitar enfermedades y promover su bienestar.
La Piel es el órgano más largo del cuerpo humano y tiene la extraordinaria capacidad de descargar toxinas solubles en agua a través de la sudoración.
El Hígado. Es el órgano de mayor volúmen del cuerpo humano. Realmente es el comandante en jefe de la desintoxicación pues su función es procesar y remover toxinas de la sangre.
El instestino recibe los desechos sólidos y los expulsa del cuerpo a través de la evacuación de escretas.
Los Pulmones remueven los residuos del metabolismo como el dioxido de carbono que trae la sangre y los expulsa a través de la respiración.
Los Riñones. Son la fábrica de la orina formada por los productos secundarios del metabolismo corporal -sales, toxinas y agua- que van a parar a la sangre, ensuciándola. Los riñones y el aparato urinario (que incluye los uréteres, la vejiga, la uretra) filtran y eliminan de la sangre esas sustancias de desecho.
En términos de epidemiología el arma más poderosa contra los riesgos de salud es el conocimiento.
La acción resultante debe permitir que cada persona procure por sí misma mejores niveles de bienestar y el aseguramiento de su salud.
Los órganos desintoxicantes deben conservar completa capacidad depurativa, evitando por una parte la ingesta y exposición a los contaminantes y por la otra aprovechando los últimos avances tecnológicos en materia de prevención y neutralización de agentes tóxicos.
La medicina molecular, la ingenieria genética y la biotecnología coinciden en señalar que todas las enfermedades comienzan en las células. Es allí donde se inicia el proceso de deterioro de la salud.
Por eso, mucha de las propuestas de prevención y conservación se enfocan en la célula como punto de partida para la recuperación y mantenimiento del bienestar.

